domingo, 15 de enero de 2012

Mi Diciembre II: Riñones más, riñones menos




El mejor perreo.



Gunter: No sabía que tu casco era importante, nunca hablas de tu casco
Kick: El caso es importante, el casco es lo más importante. Nunca hablo de mis riñones y son importantes, ¿verdad?

Ya, ya seee que es enero la wea y ni siquiera la primera semana, sino tirando pa la tercera.. obvio que sé, si puedo ver calendarios y todavía nadie me ha dado un palo en la cabeza y despierto en una mansión pulenta con mayordomo Jaime y cabros chicos rucios y na... sigo viviendo la misma vida estupenda de siempre.

El punto es que me atrasé  y ahora mando la segunda parte de lo que fue mi hermoso diciembre, post PSU, que si no leyó, tampoco es que se pierda la mitad de su vida, pero igual puede darse la paja, total es domingo y mañana lunes y estamos de vacaciones (algunos) y no hay naa más que hacer. Eso.

Acá le va:

Saliendo de la PSU de matemáticas, donde los nobles y esforzados sres del DEMRE se aseguraron de que no hubiera tantos puntajes nacionales, llamé a mi novio para quejarme y reírme un rato de la crueldad de mi vida. Corto la llamada porque, como le dije a él, "me duele la cintura, hoy voy a ir al médico por mi riñón".

Nada más decir eso y siento ganas de mear.
Pero hay ganas que una dice : "Tengo ganas de mear".. y así como dato no más, como tengo ganas de irme de vacaciones o tengo ganas de tomarme un cafecito.. es simplemente un dato del cuerpo hacia una, hecho idea.

Otras donde una dice "Toy que me meo, tengo que ir al baño".. y una mira por los alrededores buscando el baño o a quién preguntarle y deja más o menos ordenada las cosas pa ir a bucar un orinal en relativa calma.

Y otras donde una se dice: "Toy que me meo,  TENGO a ir al baño". en estas circunstancias o te acabas de reír mucho o te agilaste en escuchar a tu cuerpo y entonces tienes que ir a un baño y ojalá desabrochándote el pantalón un poco antes de llegar pa no quedar dando saltitos como weona frente al water mientras peleas con botones y cierres y calzones que mágicamente se pegan a tu piel.

Ya. esta vez, fue distinto.
Porque nada más sentir que quería hacer pipí y mi parasimpático se emocionó, arrancóse con los tarros y empecé a mearme.
Lo juro, en la calle, en medio de la nada sin siquiera un arbusto cerca.
Las vi negras, azules, celestes, de todos los colores y con los pocos músculos que me quedan apreté con toda el alma el detrusor de la vegija pa no mearme ahí mismo en la calle, agradezco los ejercicios de Kegel y no ser tan vieja  y que aún no se me vencen los chitecos. Con mi último resto de voluntad que pude reunir, me agarré de la pared, crucé las piernas e inspiré en el mejor ejercicio de yoga que he hecho en mi vida.


 Fue tan desesperante que  el coro griego de mi cabecita  disparó consejos a mil por hora:
-Aguántate Alejandra, tú controlas tu cuerpo, relájate, cálmate y no te vas a mear!! (voz que insiste en que puedo todo, positiva hasta la estupidez. Es útil cuando tengo que mentir disertar o dar pruebas orales, pero no pa mucho más)

Eso fue lo primero que hice, respiré hondo, pensé en llamar a mi pololo a que me diera apoyo moral a la distancia (una vez lo hizo en una situación similar, jejeje), pero realmente sentí que esta vez no funcionaría. Respiraba y respiraba y le rezaba a diosito casi pidiéndole perdón por los epítetos emitidos durante la prueba, y nuevamente un mini duelo a lo Kubler-Ross, porque hasta negocié con él y le recordé que me tenía enferma, como tan maricón de, más encima, hacer que me mee en la calle.. etc.

-CTM!, te vay a mear!... y en la calle, qué vergüenza! ahí si que mejor mátate ¿Cómo cresta vay a llegar a tu casa toda meada? (como ven, esta voz es súper útil en emergencias ¬¬ claramente me enfoqué en otra)

-No seay weona, ni cagando aguantamos esto!, Golpea en la casa a ver si te prestan baño, con la pura cara de urgida te dejan, dile que eres estudiante, que das la PSU, dile la wea que sea, pero que te preste baño!!
(esta es mi voz, la mía, la que reconozco como yo siempre ... no es esquizofrenia, ya pregunté ¬¬)

A mi favor, debo decir que era una buena idea, el problema era que la casa estaba vacía y recién caché que media terremoteada, al frente se veían negocios y bodegas y realmente, no me sentía capaz de dar un paso porque o me concentraba en caminar o en apretar , ambas dos, no me la podía

-Yo creo que ya cagamos, anda a la línea del tren y mea no más, si los hombres lo hacen, por qué no una??
(esta es mi voz de situaciones críticas, tiene algo de Bear Grills, por ella, me sacaría una muela a piedrazos si es necesario)
Miré para atrás, la línea del tren quedaba a media cuadra..mmhh.. Tentador, si no fuera de día y no cruzara tanta gente, pero lo dejé como una posibilidad.

-Alejandra, estás enferma de los riñones, ni cagando llegas a tu casa, aguantarte no es opción, si tu cuerpo lo necesita tanto, mea y punto. Pregúntale a la niña si tiene baño.
(y esta es mi voz sensata, siempre la escucho calmada, logra calmarme y tiene buenas idas. Ojalá hablara más seguido y no solo cuando ya la cagué del todo ¬¬)

En serio, mi tragedia era más grande que la del wn que mata al papá y se come a la mamá y blá.


Como ya dije que era la voz más sensata que tengo, claramente le hice caso. Inspiré y entre que caminé y corrí con las piernas cruzadas, apretando todo lo que es músculo de mi cuerpo y tratando de sacar una sonrisa de mina light y despreocupada, casi como si le perguntara por una calle o por cuánto costaban sus peluches que vendía. Ahora que lo pienso, no sé por qué intentaba fingir mi urgencia y parecer normal, si me sentía como el ajo y hasta sudaba frío.
En fin, me acerqué a ella y le dije "Hola! Disculpa, ¿Tienes baño?"(como si la cabrita me dijera "Sí, en mi cartera, espera lo saco" y FLAF! un baño químico al lado. Hey! intenten ser acertivos cuando están que se mean y les duele un riñón, a ver cómo les va.)

La mina me sonrió porque  fue testigo directo de toda mi performance de cruzada de piernas y saltitos y demás que adivinó mi necesidad, así que me dijo que ella no tenía baño (duh!) pero que en la vidriería de al lado prestaban.
Corrí, aunque ni yo misma supe como, le grité las gracias y todas mis voces me hacían barra por llegar (Vamos Alejandrita, aguanta, falta poco, vas muy bien, ya casi, no te mees ahora! etc.)

La recepcionista era una rucia con cara de querer estar en cualquier sitio, menos ése. Cara de recepcionista, que le dicen. Hablaba por teléfono y normalmente, habría esperado a que terminara o me mirara, pero ahora pico, si no me prestaban baño, me tomaba la wea de water, así que le grité que quería baño, por favor y sin despegar el teléfono de la oreja, me indicó una  puerta. Ahí volé y bueno, adivinen qué hice.
Oh! santos patronos de la bacinica... Juro que en mi vida me había sentido más feliz!! el suspiro que me mandé fue un aaaah uuufffff aaaaah del alma! Orgásmico, diría yo.

Salí con la media sonrisa, dí las gracias y me prometí jamás volver por ahí... al menos este año.
Y me fui a mi casita medio sintiéndome como el hoyo: estaba media deprimida, media cansada, media dormida, con algo de hambre, algo triste, algo aliviada y con ganas que me regalonearan, porque sentía que algo no andaba bien en mi cuerpecito. Mi voz sensata me hizo prometer que iría al médico y obvio le dije que sí, no peleo con ella (la mayoría de las veces).

Llegué a mi casa con sed, mucha sed. Recuerdo que había arroz con mariscos y que no tenía muchas ganas de comer eso. Lo recuerdo porque 3 horas después los vi de vuelta medio digeridos en la plaza de mi barrio, pero me adelanto. Comí lo que pude y según yo, me fui a dormir.

Pero no dormí.

Me sentía inquieta, me dolía la cintura a cagar, eran calambres en mi riñón y ya me estaba preocupando, ensando en un cálculo que estuviera obstruyendo mi ureter y ya veía mi riñón lleno de líquido haciéndose mierda. Me preguntaba hasta cuándo podría aguantar sin reventarse y recordé (mucho!) a Abraham Simpson.  Y aún así, leo lo que escribo y no me explico por qué chuchas no quería ir al médico todavía... una se aweona también.

Pasó el rato y cuando me quedaba media hora para ir a buscar a mi Nuza al jardín, decidó dormir algo. Me levanté, fui al baño y me dio frío. Comencé a tiritar un poco. Alcancé a pensar que iría a ponerme un pijama más largo, cuando seguí tiritando y mi cuerpo simpemente dejó de responderme.

No podía parar de tiritar. Lo intenté, otra vez me conté el cuento que el cuerpo es mío y yo lo controlo, lo que fue un patético intento de yoga en mi vida y más o menos lo único que escuché de las clases, pero claramente, nadie nace yogui (creo que Siddartha si,pero es otro cuento) y tiritaba, tiritaba, tiritaba, me mordía la lengua, tiritaba, tiritaba, dolor de espalda por los tiritones, tiritaba, mordisco otra vez, llanto, llamé a mi mami, llamé a mi papá, vino, me retó, tiritaba, lloré, me dijo qué qué esperaba que hiciera él , pensé "Compadecerme, por último pos, weon, soy tu hija!" no lo dije porque me mordí la lengua otra vez, tiritaba, lloré, llemé a mi mami, mi papá llamó por celular a mi mamá, le lloré con voz más patética, mi viejo se vistió, dijo que no podía acompañarme al hospital, me retó, lloré de angustia, tirité, tirité, mi viejo se dio unas vueltas, volvió, dijo que me vistiera, me vestí tiritando, tiritaba, tiritaba, salimos, hacía calor, pero yo sentía mucho frío, tiritaba (consignemos que tiritaba mucho), llegamos a la esquina, no había ni un puto colectivo!, tirité, dije que quería vomitar, me senté y waaaaaaaaaaaaaaaaaaaajjjjj adiós arroz con mariscos... pensé que igual no estaban tan ricos como otras veces. Dejé de tiritar, se me quitó el frío, me reí, me sentí mejor, flor.

Bueno, ni tanto, tenía un maldito grano de arroz en mi nariz que jamás salió, pese a todo lo que soplé y me soné. Nada, el malvado seguía ahí molestando. (Recuerden no vomitar nunca arroz ni ponche, siempre queda un pedazo en la nariz pa recordarles a uno por qué no hay que vomitar arroz ni ponche).

Y en el hospital, claramente las colas se acabaron y fui rápidamente atendidad con celeridad y cuidado.. jaaaaaaaaaaaaaaaajajajaaaaaaaaaaaaaa

Esperé como dos horas mientras me derretía en un asiento, y el término es literal, cuando me levanté, la mitad de mi cuerpo era un charco en la silla. Me sentía más seca que escupo de momia, necesitaba agua con desesperación. Me aburrí y me fui al SAPU  cuando el encargado  de recibir a los pobres incautos que se mueren esperando enfermos en el hospital dijo que no tenían médico de turno y no sabían cuando me atenderían. Estupendo, viva la salud en Chile!

En el SAPU me atendieron a los 5 minutos. Le dije que tenía un cólico renal, que la vejiga no me molestaba, que me dolía el riñón y la doctora buscaba afanosamente una apendicitis, parece que le gustan porque otras veces  que me ha tocado busca lo mismo. En fin, me dio remedios y pa la casa. Igual contenta porque al menos empezaría a tratarme contra las bacterias weonas barsúas que había colonizado mi hermoso riñón.

Esa noche, desperté mojada entera, cagá de frío, tapada hasta el cogote y no entendiendo qué pasó... mi hija se hizo pipí? ¿Yo me hice pipí?
No, simplemente sudor, sudé litros y me mojé entera. Me tuve que cambiar de ropa, cambiar a mi hija de cama y dormir al otro lado, mientras se secaban las sábanas. Lo bueno es que hacía tanto calor, que por la mañana, cuando mi nuevo lado estaba empapado, el otro estaba seco. Y así me fui todo ese día, cambiando de lado de cama, durmiendo mucho, despertando de sed, bebiendo litros, realmente litros de agua, con lo que descubrí que el agua de Linares es dulce! y sin comer nada. bajé como 4 kilos, lo que es bueno, claro que no a ese precio.

En tanto, mis riñones no habían dejado de doler. Me seguía sintiendo horrible, Más encima ese día tenía una entrevista de trabajo, asi que sin ánimo de nada, me duché, pero me sentí mal y preferí llamar para que me la hicieran otro día o algo así. Y fue la llamada de justificación con mejores efectos especiales, porque mientras le explicaba que había amanecido enferma, me largué a vomitar el antibiótico con el teléfono en la mano.
La mina que me atendió decía "Aló? Aló? está bien" y yo al lado " Si...waaaajjjjaaardooo...perdón *cof-cof* Estoy enfermaaajajjjwaaaacoldaaaa...*cof-cof*  ¿Pueden hacerme la entrevista otro día?"
Obvio dijo que sí, mientras mi hija hermosa me tomaba el pelo y me hacía cariño en la espalda y me decía "yaa, yaa mamá, ya va a pasar, tranquiiila" ( Amo a mi hija <3)

Volví a la cama y dormí.
(Paciencia, ya se acaba esta wea)
Al despertar, nuevamente empapada de mi sudor, con fiebre y frío, me levanté al baño y al mirarme al espejo, noto que tengo los labios morados... pero onda morado-te-metiste-a-la-piscina-en-un-día-helado o morado-puta-que-hace-frío o morado blueberry.. la weá lila.
Me miro las manos y las uñas estaban lila, moradas, violáceas, cianóticas.
Empecé a llorar, fui donde mi viejo a llorarle que tenía frio, los labios morados, las uñas moradas y él me dice:
-¿Pero qué esperabas? ¿Si tienes una infección sistémica en curso, estás haciendo una sepsis!

Premio al padre tranquilizador del año.

Lloré, porque me asusté y me sentía como el hoyo y porque una quiere que alguien le haga un nanai, aunque sea una weona peluda de 30 años, digo, es mi viejo, anuncia que poco menos toy cagá y todo eso sin dejar de mirar la tele. Flor.

-Llama a mi mamá!- dije  con la pera tiritona
-Está trabajando
-Llévame al hospital
- A ver, ¿Pero qué esperas que haga?
-¡¡¡Compadéceme por último po, aweonao!!! ¡Soy tu hija, me siento como el pico y mi riñón no me deja de doler y tengo miedo! --> Ven? yo ya lo había dicho. Una enferma está más débil y jajajajaa.. se lo merecía, aunque pude ser más respetuosa y él pudo ser más empático.

MI viejo me llevó al SAPU, me atendieron bastante rápido,  agarré pal chuleteo al doc que se cagó de la risa cuando le expliqué que rechazaba la dipirona que me pensaban pinchar intramuscular, porque tenía un record y pensaba mantenerlo.
-Pero te va a seguir doliendo
-No importa, me aguanto
-Pero con esto se te va a pasar de inmediato
-Puedo esperar...

Como sea, gané, mi potito está invicto aún y me dieron los remedios que sí me servían, que eran endovenosos. No contaré cómo la enfermera me hizo paico las venita de mis brazos, proque esa es parte de mi triste historia y como me ha pasado tantas veces, capaz que hasta escriba una entrada un día de estos...si me da la gana.


Y eso estimados. Me encantaría decir que el final fue feliz, pero por desgracia, mi riñón sigue medio aweonao y a veces me vuelve a doler. Obviamente cambié millones de hábitos, como aguantarme mucho antes de mear o tomar poca agua. Bajé la sal y pretendo tener una vida sana.. ojalá, algún día. Y ojalá mis riñones me aguanten.. si no, pueden dejar su grupo sanguíneo en los comentarios y en caso de cualquier cosa, los llamo.

Recuerde, done sus órganos, allá arriba (o abajo) NO SIRVEN!

Eso, saludos!

P.S1: No comenté la participación de mi novio en todo esto.. así que públicamente te doy las gracias por ser tan bacan y etc, la raja como novio :)

P.S2: no me acuerdo por qué, pero tengo twitter... creo que es laesquinadeale  o algo por el estilo, por si desea trollear políticos witear conmigo




1 comentario:

  1. Menos mal que me diste las gracias!!! xD

    Besos y abrazos de oso.

    Nunca supe con tanto detalle toda tu historia, igual me reí en varias ocasiones xD

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